Tener en los zapatos las ganas de marchar, tener en los ojos el deseo de mirar y quedarnos prisioneros de un mundo que solo nos deja soñar
sábado, 24 de julio de 2010
A veces las esperanzas se fustran, a veces lo que esperas es peor si lo comparas con lo inesperado. y es que lo que esperas es solo el comienzo, lo inesperado es lo que cambia nuestras vidas.
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